El reciente crecimiento económico de Panamá ha sido impulsado por el gasto público en proyectos de infraestructura a gran escala, sin embargo, es probable que el sostenimiento de los niveles de desarrollo se vea comprometido si no se llevan a cabo mejoras sustanciales en el sistema educativo. Si bien durante los últimos años han sido implementadas algunas reformas, dichas iniciativas han generado críticas por parte de los profesores.
El Informe de Competitividad Global 2012 – 2013 (GCR, por sus siglas en inglés) del Foro Económico Mundial, situó a Panamá en el puesto número 112 entre los 144 países que fueron encuestados a propósito de la calidad de su sistema educativo. Dicho puesto se encuentra considerablemente lejos del país vecino Costa Rica (que ocupó el número 26), pero está por encima de otras naciones de América Latina, tales como Nicaragua (121) y Honduras (135). Otras calificaciones importantes arrojadas por el Informe de Competitividad Global incluyen la calidad de la educación primaria, en la que Panamá se situó en el puesto número 115, así como la calidad de la enseñanza de las matemáticas y las ciencias (125). De los retos que fueron señalados por el informe en materia de realización de negocios en el país, el bajo nivel educativo de la fuerza de trabajo fue considerada como la tercera mayor preocupación.
En general, estos resultados parecen indicar un leve descenso en la posición ocupada por Panamá en el GCR de 2009-10, cuando el país obtuvo el puesto número 111 en términos de la calidad de su sistema educativo, el puesto 109 en la educación primaria y el 113 en la enseñanza de las matemáticas y las ciencias. Sin embargo, esta aparente caída fue en gran parte el resultado de la inclusión de otros países en la encuesta, con el puntaje de Panamá, tanto en lo concerniente a la calidad del sistema educativo como de la educación primaria, mejorando ligeramente en el periodo al ir de 2.9 (en un promedio de 7.0) a 3.0 y 2.8 a 2.9, respectivamente.
Estas ganancias pueden haber sido el resultado de las reformas iniciadas durante el año 2010 con la reestructuración de los programas de enseñanza primaria, media y secundaria. A finales de 2012, el Ministerio de Educación (MEDUCA) informó que cerca del 62.4% de las escuelas secundarias ya había completado la transformación. Además de una revisión completa del plan de estudios, el sistema público de educación está adoptando un año escolar de cuatro periodos. Asimismo, el Ministerio ha creado el Equipo Nacional de Innovación y Modernización Curricular, conformado por algunos de los mejores profesores y profesionales del sistema con el fin de monitorear y revisar los programas de las escuelas públicas de forma regular.
Los cambios prosiguieron su marcha en el 2011, con la creación por parte del gobierno del Programa Nacional de Formación Docente (ENCAD) para mejorar la calidad de la enseñanza, sobre todo en lo que respecta a la implementación de las nuevas tecnologías en la educación. MEDUCA informó haber completado con éxito su primer ciclo de formación ENCAD para el 100% de los maestros en el año 2012.
La firma del Decreto Ejecutivo 920 en octubre de 2012 ha resultado más polémica. Entre otros objetivos, la ley plantea la implementación de un sistema más riguroso para la contratación y evaluación de directivos y docentes en las escuelas públicas. Esto ha suscitado fuertes críticas por parte de los sindicatos de maestros durante los últimos seis meses y algunos educadores han amenazado con la realización de huelgas en el sector. La reacción no fue diferente a la que se presentó en México a principios de 2013, país en que fue aprobada una legislación similar.
A pesar de las deficiencias del sistema educativo, Panamá tiene varias ventajas con respecto a algunos de sus competidores regionales a la hora de transformarse en una economía basada en el conocimiento. El país cuenta con una importante infraestructura de información y de tecnología de las comunicaciones más un nivel relativamente alto de adopción tecnológica. Dichos factores contribuyeron a que Panamá obtuviera el puesto número 65 entre 145 países en el Índice de Economía del Conocimiento del Banco Mundial del 2012.
El gasto del presupuesto del Estado en educación también aumentó significativamente en el 2012, una tendencia que se espera continúe para el 2013-2016, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Luego de invertir US$ 121.2 millones en 2010 y US$ 122.3 millones en el 2011, las cifras del MEF revelan que el presupuesto de MEDUCA casi se duplicó en el 2012, llegando a US$ 213.9 millones, mientras que las proyecciones indican que las asignaciones presupuestarias a MEDUCA deben presentar un promedio de US$ 208.9 millones de 2013 a 2016.
Si bien la inversión en educación no siempre se traduce en un mejoramiento inmediato, combinada con el conjunto de reformas llevadas a cabo durante los últimos tres años podría generar un profundo cambio en el sistema educativo de Panamá. Lo anterior ayudará a reducir la dependencia de la externalización de negocios y la importación de mano de obra especializada, creando así una economía más competitiva y sostenible en el largo plazo.
Panama: Reforming the education system



