Crecimiento del microcrédito mexicano supera a la banca tradicional

In English

Pese a los bajos niveles de penetración de crédito y una población con bajos niveles relativos de bancarización, el sector de microcréditos en México crece rápidamente.

Según un sondeo a 82 instituciones financieras mexicanas, realizado por ProDesarrollo y Microfinance Information Exchange (MFI), los créditos netos sin pagar totalizaron 24 mil millones de pesos mexicanos (USD 2,7 mil millones) en el primer semestre de 2014, lo que representa un alza interanual de 14,6%. El valor promedio del crédito fue de 7.147 pesos (USD 462). Según la MFI el mercado es liderado por Compartamos Banco con una participación de 42% en términos de créditos netos, seguido por Financiera Independencia con 17%, Provident México con 8% y, finalmente, CAME y Apoyo Económico Familiar con 3% cada uno.

Según la Directora General del FMI, Christine Lagarde, el microcrédito ha jugado un importante rol en la sociedad, al ayudar a cumplir metas como una mayor innovación, creación de empleos y crecimiento inclusivo. “Hay un gran potencial para expandir los servicios financieros a la población no bancarizada a través de reformas, especialmente los pobres, las pequeñas y medianas empresas y las mujeres”, dijo Lagarde en México durante una conferencia el año pasado.

Baja penetración de la banca

La banca tradicional en México, compuesta por 46 bancos “multipropósito” o instituciones bancarias universales, es considerada bien regulada y rentable. Pero pese a ello México está relativamente poco bancarizado y la tasa de penetración del crédito es baja. El crédito total del sector privado es poco más de 25% del PIB, frente a más de 50% en Brasil y Chile. Según los últimos datos disponibles de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, casi 44% de los adultos mexicanos no tiene acceso al sistema bancario formal y poco más de un tercio posee una cuenta de ahorro.

En julio de 2014, la Comisión Federal de Competencia Económica publicó un informe donde identificó una “excesiva concentración” del sector bancario tradicional como la principal causa de los bajos niveles del crédito, pese a una alta rentabilidad y una adecuada capitalización. A fines de 2014, los cinco primeros bancos poseían 72,3% del total de activos del sector, incluyendo el español  BBVA Bancomer con 22,2%, Citigroup Banamex con 16%, Santander (también español) con 13,3%, Banorte (perteneciente a capitales locales) con 12,3% y HSBC con 8,6%.

También se ha criticado los altos requisitos de reservas y capital, que tienden a desalentar a las nuevas empresas que buscan competir  en el sector de la banca universal y se traducen en políticas crediticias conservadoras. El capital mínimo que se requiere para instalar un banco comercial en México es de unos 32 millones de pesos, el doble del monto requerido en suiza y más del triple de la cantidad exigida en Panamá o Brasil.

Aunque ha habido una serie de intentos para satisfacer las necesidades de crédito de las personas fuera del sistema bancario tradicional, no todos han sido exitosos. La cadena minorista estadounidense Walmart abrió su propio banco en México en 2007. Sin embargo, tras años de pérdida la empresa acordó vender esta división a Grupo Financiero Imbursa a fines de 2014.

Reformas al sector

Las reformas al sector bancario son consideradas clave para impulsar la penetración del crédito y ayudar a las entidades de microcrédito. Presentada al Congreso en mayo de 2013, aprobada en noviembre de ese mismo año y promulgada en enero de 2014, la reforma fiscal del gobierno busca elevar el crédito del sector privado a 40% en 2018, a nivel nacional, según las directrices del Programa Nacional para el Financiamiento del Desarrollo.

La reforma financiera tiene cuatro pilares que están diseñados para abordar el bajo volumen y el alto costo del crédito. El primer pilar es  extender el crédito a través de bancos de desarrollo, mientras que los otros buscan que los bancos comerciales presten más, a tasas más bajas.

Las entidades de microcrédito estiman que las reformas son cruciales para el desarrollo del sector, en parte debido a preocupaciones relacionadas con las instituciones no reguladas. José Antonio Iturriaga, director ejecutivo de Financiera Crédito Familiar, señala que la reforma financiera tendrá un efecto significativo en la industria, “dado que las instituciones no reguladas tendrán que normalizar sus operaciones”, dijo a OBG. “Esto llevará a un mayor grado de ecuanimidad y nivelará el campo de juego para todos”.

Aunque la reforma financiera es un paso en la dirección correcta, la potente y desregulada banca informal sigue disuadiendo a las empresas de microcrédito y a los bancos comerciales, en medio de llamados al gobierno a tomar cartas en el asunto para estimular el crecimiento.

Pese a los desafíos, estas empresas se muestran optimistas frente a las perspectivas del sector. Fernando Álvarez Toca, director ejecutivo de Compartamos Banco, uno de los más importantes del sector, con 2,8 millones de clientes, estima que el mercado de microcrédito en México asciende a unos 12 millones de personas.

El principal producto de Compartamos Banco está diseñado para pequeñas empresas o grupos de mujeres que trabajan desde casa. El banco también tiene programado lanzar servicios de banca móvil en el cuarto trimestre de 2015 o principios de 2016, según la prensa local.

Álvarez Toca también señala que el mercado del microcrédito está madurando, ya que el crecimiento se redujo de 30% en el paso a casi 10% en la actualidad. En comparación, el crédito de los bancos comerciales tradicionales creció 4,4% en los 12 meses a septiembre de 2014, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

 

Growth in Mexico’s microfinance sector outpaces traditional lending

En Español

Despite low levels of credit penetration and a relatively underbanked population, Mexico’s microfinance sector is growing rapidly.

According to a survey of 82 Mexican financial institutions, which was carried out by microcredit lobby group ProDesarrollo and the Microfinance Information Exchange (MFI), gross outstanding loans totalled MXN42bn ($2.7bn) in the first half of 2014, up 14.6% year-on-year. The average loan value was MXN7147 ($462). MFI said key institutions included Compartamos Banco with a 42% market share in terms of gross loans, Financiera Independencia with 17%, Provident México on 8%, and CAME and Apoco Económico Familiar with a 3% share each.

According to the IMF’s managing director, Christine Lagarde, microfinance has an important role to play in society by helping to realise goals such as greater innovation, job creation and inclusive growth. “There is a great potential to be tapped from reforms to expand financial services to the unbanked – typically the poor, small and new firms, and women,” she told a told a conference in Mexico last year. 

Low banking penetration

Traditional banks in Mexico, including 46 “multipurpose” or universal banking institutions, are seen as well regulated and profitable. But despite the large number of banks, Mexico is relatively underbanked and has low levels of credit penetration. Total credit to the private sector stands at just over 25% of GDP, compared to more than 50% in Brazil and Chile. According to the latest available data from the National Financial Inclusion Survey, around 44% of Mexico’s adults have no access to the formal banking system, while only just over one-third have a savings account.

In July 2014 Mexico’s Federal Competition Commission published a report that identified an “excessive concentration” within the traditional banking sector as the main cause of low levels of lending despite high profitability and adequate capitalisation. At the end of 2014, the top five banks accounted for 72.3% of total assets, including Spain’s BBVA Bancomer with 22.2% of all assets; Citigroup’s Banamex with 16%; Santander, also of Spain, with 13.3%; locally owned Banorte with 12.3%; and HSBC with 8.6%.

There has also been criticism of the high capital and reserve requirements, which tend to discourage new entrants to the universal banking sector and result in conservative lending policies. The minimum capital required to set up a commercial bank in Mexico is about $32m, double the level mandated in Switzerland and more than triple that of Panama or Brazil.

While there have been a number of attempts to meet the credit needs of those outside the traditional banking system, not all of them have been successful. US retail chain Walmart set up its own bank in Mexico in 2007; however, after years of losses, the company agreed to sell its banking unit to Grupo Financiero Inbursa at the end of 2014.

Reform of the sector

Reform of the banking sector is seen as key to boosting credit penetration, as well as aiding microfinance institutions. Presented to Congress in May 2013, approved in November 2013 and promulgated in January 2014, the government’s fiscal reform aims for the ratio of domestic credit to the private sector to reach 40% in 2018, according to the guidelines in the national programme for the financing of development.

The financial reform has four pillars that are designed to address the low volume and high cost of credit. The first pillar is fostering the extension of credit through development banks, while the other three aim to make commercial banks lend more and at lower rates.

Those involved in microfinance see the reforms as crucial to the development of the sector, in part due to concerns over unregulated institutions. Jose Antonio Iturriaga, CEO of Financiera Crédito Familiar, said that the finance reform will have a significant effect on the industry “since unregulated institutions will have to regularise their operations”, he told OBG. “It will lead to a higher degree of fairness and a level playing field for everyone involved.”

Although the financial reform is a step in the right direction, the “unregulated” and dominant informal banking sector remains a deterrent for both microfinance players and commercial banks, with calls for the government to tackle the issue to aid growth. 

Despite the challenges, players are confident about the sector’s prospects. Fernando Álvarez Toca, the CEO of Compartamos Banco, one of the largest players in the sector with 2.8m customers, estimates that the microfinance market in Mexico represents about 12m people.

Compartamos Banco’s main product is tailored to small businesses or groups of women working at home, and the bank is set to launch mobile banking services in the fourth quarter of 2015 or early 2016, according to local media reports.

Álvarez Toca said that the microfinance market is maturing, with annual lending growth coming down from 30% in the past to around 10% now. In comparison, traditional commercial bank loans grew by 4.4% in the 12 months to September 2014, according to the National Banking and Securities Commission, the banking regulator.

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