Los CEOs de Perú se muestran optimistas sobre las perspectivas económicas aunque sigue la preocupación por la corrupción

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A principios de junio, el Banco Central de Reservas del Perú, (BCRP), revisó las previsiones de crecimiento de la economía local para el año 2019 y actualmente prevé un crecimiento del PIB del 4,2% para el próximo año, una cifra superior al 4% registrado en marzo. Para el 2018, la institución mantiene la previsión de crecimiento del 4%.

Estas cifras confirman la confianza observada en el último Barómetro Empresarial de OBG: Encuesta de CEOs en Perú – donde se muestra que a pesar de los últimos desafíos, las perspectivas económicas mejoran de forma sostenida. En 2017, se dieron varios obstáculos. En primer lugar, Perú se enfrentó
al difícil fenómeno de El Niño, que afectó a la producción agrícola y a la infraestructura nacional. Asimismo, hubo consecuencias continuas derivadas de distintos casos de corrupción, entre ellos los asociados a la empresa Odebrecht (el caso “Lava Jato”), lo que provocó que algunos proyectos clave de infraestructura sufrieran retrasos.

Al comenzar el 2018, el ambiente empresarial experimentó una cierta mejoría en Perú: los proyectos nacionales de infraestructura progresaron gracias a las alianzas entre los sectores público y privado, se reanudó la construcción en muchos proyectos y el precio de los productos básicos volvió a estar al alza, lo que impulsó el desarrollo del sector de la minería y de los hidrocarburos.

No obstante, siguió habiendo cierta inestabilidad, sobre todo en el plano político. Después de varios escándalos de corrupción y crisis parlamentarias, el Presidente Pedro Pablo Kuczynski dimitió en marzo en favor de su vicepresidente, Martín Vizcarra.

El entorno empresarial de Perú prospera en medio de la volatilidad

Es obvio que Perú tiene un carácter muy dinámico y que es capaz de crecer incluso en circunstancias de cierta inestabilidad – una fortaleza necesaria para los mercados emergentes. Tal y como hemos podido comprobar, tanto en la última Encuesta de CEOs de Perú, como en las realizadas con anterioridad, la confianza en el sector privado de Perú es sólida.

En los últimos resultados de OBG, el 84% de los CEOs entrevistados dijeron tener unas expectativas positivas o muy positivas respecto a las condiciones empresariales para los próximos 12 meses. Es más, ninguno de los participantes en las entrevistas realizadas en persona dijeron tener perspectivas muy negativas para este año.

Estos resultados son ligeramente inferiores a los obtenidos en nuestra última Encuesta de CEOs realizada en diciembre de 2017, donde el 89% de los encuestados afirmaron tener unas expectativas positivas o muy positivas.

En lo referente a las previsiones de inversión, los resultados actuales suponen un ligero aumento en comparación con la última encuesta. En la publicación de diciembre de 2017, el 58% de los CEOs planeaba realizar una inversión significativa de capital durante los próximos 12 meses. A día de hoy, la cifra ya alcanza el 60%. Los resultados de OBG y los logros económicos más recientes del país están en consonancia con las previsiones positivas que el BCRP tiene respecto al crecimiento del PIB. En abril, el país registró un crecimiento interanual del 6%.

Esto se debe en parte a que el sector financiero disfruta de una base sólida y de una regulación fiable, lo cual parece que se demuestra en la práctica: el 71% de los participantes opinan que el acceso al crédito es fácil (52%) o muy fácil (19%).

Áreas del mercado peruano que necesitan un mayor desarrollo

Si bien Perú ha conseguido superar dificultades considerables, todavía hay margen para mejoras. En particular, el sector privado demanda que se realicen más esfuerzos en la lucha contra la corrupción. Hasta el 71% de los encuestados afirmó que los esfuerzos que el gobierno realiza en este ámbito son insuficientes o muy insuficientes.

En lo referente al capital humano, el sector empresarial de Perú estima que el liderazgo es la competencia más necesaria (33%) en el mercado laboral local, un resultado frecuente en muchos de los países emergentes donde opera OBG.

Reducir la dependencia de las materias primas ayudaría a mejorar la sostenibilidad del crecimiento del país. Aunque los precios de los minerales y de los hidrocarburos contribuyen a la expansión del sector energético, éstos también generan volatilidad a largo plazo. Los CEOs son conscientes de esta dificultad, el 57% de los encuestados señaló que el bajo precio de los productos básicos es la circunstancia externa que podría tener un mayor impacto sobre la economía local. En segunda posición está la posible desaceleración de la economía china (19%), lo que demuestra la creciente dependencia de Perú para con los mercados asiáticos.

Por el momento, los sectores de la minería y de los hidrocarburos de Perú se benefician de un marco económico global más favorable, no obstante, resulta aún más prometedor el hecho de que los sectores manufacturero, pesquero y de la construcción sean los que lideren el crecimiento. Además, el optimista sector privado del país andino está más activo que nunca.